“Lo que te hace triunfar es lo que nadie te puede enseñar” (Coco Chanel)

Hoy vas a aprender a descubrir tus capacidades únicas que podrás utilizar en tu vida profesional y en tu vida personal.

Con los ejercicios que  llevamos hechos hasta ahora, ya habrás asumido que hay un montón de cosas por descubrir en tu interior. Éste proceso puede ser  gozoso y divertido.

Continuemos pues con la línea de trabajo del artículo dedicado a descubrir los propios talentos.

El único requisito que necesitas es una absoluta sinceridad contigo mismo/a.

Ésta semana vamos a dar un paso más, con un ejercicio de observación que, si lo haces, te puede dar resultados sorprendentes.

En el ejercicio de hoy te pido que pienses EN TODAS AQUELLAS COSAS QUE PARA TI SON FÁCILES Y SENCILLAS, PERO QUE A OTRAS PERSONAS PARECE COSTARLES.

  • Es posible que seas una persona con facilidad para el baile o el deporte.
  • O puede que se te den muy bien los números.
  • Hay personas que escriben lo que viven y sienten de forma natural.
  • Otras personas, sin darse cuenta, son auténticos fenómenos de las relaciones sociales, siendo capaces de entablar conversaciones con cualquiera y de conseguir relaciones personales fluidas sin ningún esfuerzo.
  • Tal vez tu relación con animales o plantas sea algo especial.
  • O puede que tengas un talento extraordinario para cuidar a los demás y hacer que se sientan bien.
  • Quizás se te dé bien contar historias o hablar delante de más personas…

Recuerda que TODAS LAS PERSONAS TIENEN UNO O MÁS TALENTOS QUE LE RESULTAN NATURALES.

El problema es que todo aquello que tenemos de forma natural, no lo apreciamos.

Esa es la naturaleza humana: generalmente, no valoramos lo que obtenemos con facilidad.

Lo que tienes que saber es que eso que se te da tan bien, esa facilidad natural, muchas personas la envidian y pagarían por poder tenerla.

También es posible que a lo largo de tu vida te hayan hecho pensar que aquello que se te da bien no tiene mérito o no vale para nada: pura envidia e intento de empequeñecerte.

Olvídate del mito de que una persona sólo puede hacer una cosa bien o tener una sola habilidad destacada: esa es una creencia que han difundido personas con escasas capacidades.

Es sorprendente, cuando conoces a una persona con cierta profundidad, la cantidad de talentos que posee y que no valora ni utiliza.

Es cierto que el hecho de tener una habilidad natural no nos obliga a desarrollarla.

Pero lo que sí tenemos que comprender es que poseer capacidades no es suficiente: si queremos sacarles partido, tenemos que ponerlas en práctica, entrenarlas, desarrollarlas,…

Todas las personas de éxito que te puedas imaginar son personas que han sabido utilizar y potenciar sus talentos naturales.

Quizá sea el momento de que te sacudas esa falsa modestia que te han inculcado y tomes conciencia de lo que vales.

Me gustaría que comprendieras que renunciando a tus capacidades y al éxito no le haces un favor a nadie. Lo único que consigues es empequeñecerte y conseguir que tu influencia positiva en los demás sea menor.

Por lo tanto, el problema que tenemos no es que no estemos dotados/as para hacer cosas: lo estamos, y de sobra.

El problema es que no valoramos esas capacidades que tenemos y las dejamos languidecer en nuestra vida.

RESUMIENDO:

Ésta semana te invito a que te fijes en aquellas cosas que se te dan bien, que aprendes con facilidad, que te llaman la atención y que te gusta hacer.

Ahí está aquello que te puede hacer destacar y te puede dar un enorme impulso en tu proceso de desarrollo personal y profesional.

De momento, no te preocupes de cómo vas a desarrollar tus capacidades ni para qué las vas a utilizar.

Haz un listado personal, para ti. Y  no se lo enseñes a nadie.

Nadie mejor que tú para conocer la verdad de lo que estás escribiendo.

Más adelante, seguiremos dando pasos en éste sentido.

¡QUE DISFRUTES DEL PROCESO!

 

Espero tu opinión en la sección de comentarios.

Saludos.

 

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