Cómo descubrir a tu peor enemigo.

 

Seguro que alguna de las siguientes situaciones te resulta familiar:

  • Cuando estás con otras personas, a veces haces el comentario más inapropiado en el momento más inoportuno.
  • Tienes cierta facilidad para que los demás se aprovechen de ti.
  • En temas importantes, cometes fallos estúpidos que no tienes por qué cometer.
  • Llegas tarde en situaciones que sabes que no es ni conveniente ni aceptable.
  • A veces haces lo necesario para quedar mal delante de los demás.
  • A menudo, otras personas te tratan con una ira que tú no entiendes.
  • Tiendes a relacionarte con personas que a la larga van a ser perjudiciales para ti.
  • T u nivel económico o tu posición laboral podrían ser mejores, pero, sin saber cómo, siempre quedas por debajo.
  • Tu historial de relaciones y parejas no es, por decirlo de alguna manera, la imagen del éxito.
  • Dejas pasar las oportunidades sin beneficiarte de ellas.
  • Tienes cierta facilidad para tomar justo la decisión equivocada.
  • Te invades emociones de tristeza, culpa o dolor (de alma) que no sabes de dónde vienen, pero que te dejan mal para el resto del día,…

Si te identificas con una o más de estas situaciones, o conoces alguien que lo haga, éste artículo es para ti.

Éstas y muchas más son conductas de AUTOSABOTAJE, en las que da la sensación que quieres perjudicar tu propia vida.

Pero no es cierto.

Tú, evidentemente, quieres estar cada vez mejor, pero hay una especie de fuerza que te impulsa a salir perjudicado/a.

Generalmente, cuando se dan éste tipo de situaciones, se debe a que la persona tiene acumulada una buena cantidad de ira (rabia) inconsciente.

Sí, ya sé que te sorprende ésta afirmación, porque seguramente no la habrás escuchado nunca, pero permíteme que la desarrolle, para que le veas el sentido:

Todos/as sabemos lo que se siente cuando hay una sensación de enfado.

Pero hay veces en que, por diversas razones, hemos tenido que guardar la rabia en nuestro interior.

Como ésta es una sensación muy desagradable, al final se ha vuelto inconsciente: NO SENTIMOS NADA, PERO ESTÁ AHÍ.

Cuando una persona hace esto de forma continuada, suele funcionar generalmente de una de estas dos formas:

  • HACIA AFUERA: Ésta persona suele volcar en los demás su rabia de diversas maneras. Puede que sea una persona colérica (el típico energúmeno), o se dedique a murmurar y destruir reputaciones. Puede que destruya lo que otros han construido o haga la vida imposible a quienes le rodean.
  • HACIA ADENTRO: Éste es el terreno propiamente del autosabotaje y las conductas autodestructivas: Como no voy a atacar a otras personas, ataco a quien tengo más cerca: YO. (Hay que destacar que éste tipo de personas suelen ser más sensibles y consideradas con los demás).

Las conductas de autosabotaje pueden ser infinitas, desde adicciones a pérdidas económicas, desde destruir todo aquello que me hace feliz hasta conseguir sentirme fatal todos los días.

Incluso, en casos extremos, nos puede llevar a pensamientos de suicidio.

Y todo esto sin darnos cuenta.

Por eso, muchas personas que arruinan su vida se preguntan: ¿Qué me está pasando? ¿Por qué lo hago?

Seguro que conoces a personas que se adaptan a ésta descripción.

Permíteme que haga un pequeño inciso: Me enfada mucho cuando oigo a alguien decir que tú eres tu peor enemigo.

Eso no es cierto y además te inyecta una dosis extra de culpa.

En realidad, en éste caso, TU PEOR ENEMIGO ES TODA ESA RABIA INCONSCIENTE QUE ACUMULAS.

Como ves, la trampa es tan sutil que muchas personas temen estar volviéndose locas, sumergidas en un mundo de culpa e incomprensión.

Pero hay buenas noticias: Hay formas de dar la vuelta a ésta situación.

A continuación, veamos algunas de las cosas que puedes hacer:

  • Lo primero, darte cuenta del tema de la ira. Seguramente durante algunas épocas de tu vida habrás acumulado mucha rabia porque no te permitían expresarla.
  • Además, debes aprender que la ira no es algo de lo que avergonzarse. Hay que mirarla y ver qué podemos hacer con ella.
  • Si te das cuenta de que ésta es la causa que se esconde detrás de los sabotajes, habrá pasado de ser un problema inconsciente a ser un tema consciente a trabajar.
  • Mira a tu alrededor y detecta personas o situaciones diarias que te provoquen enfado y puedan hacer que se siga acumulando. (Ya sabes, para salir de un agujero lo primero es dejar de cavar).
  • Revisa tu pasado y repasa las épocas y situaciones en que más ira acumulaste. Intenta verlo en perspectiva. Solo estás localizando el problema. No te dediques a buscar culpables.

Una cosa muy típica que sucede cuando las personas descubren todo esto, es asustarse ante la enormidad de su propia rabia.

No sabían que estaban tan enfadadas y se asustan de sí mismas y de lo que podrían hacer.

Ésta es una época que hay que manejar con delicadeza, pero lo que sí te garantizo que el descargar ésta ira mediante violencia no soluciona absolutamente nada.

Hay personas que interpretan esto como una excusa para volcar su agresividad con cualquiera en cualquier situación. Pero si te fijas, esto es falso y es una forma de autodestrucción y de destrucción de los demás.

Lo primero que te recomiendo es que aprendas técnicas para soltar toda ésta energía reprimida de forma constructiva.

Por otra parte, y ya sé que te sonará extraño, es que busques la manera de aprender a reprogramar tu inconsciente mediante hipnosis, autohipnosis  o sugestión: Los resultados son muy interesantes y suponen un cambio real.

Por último, tienes que pensar que nunca es tarde y aunque hayas perdido oportunidades en la vida, éstas están continuamente surgiendo.

Además, una vez que superas éste problema, te encuentras con una enorme ventaja: Toda esa energía que tenías guardada en forma de rabia la puedes utilizar para llevar a cabo cosas constructivas con tu vida.

Una vez que hayas hecho ésta limpieza, notarás cómo todo va cambiando a tu alrededor.

No es nada mágico.

Sencillamente habrás cambiado tu actitud, tus emociones y tu forma de estar en el mundo.

Te invito a que te embarques en ésta nueva aventura y compruebes hasta qué punto puedes gobernar tu vida.

 

SALUDOS.