¿Quieres aprender algo que hará que veas tu vida con bastante más claridad?

¿Y que hará que aprendas a sentirte mejor eliminando ese malestar que a veces nos acompaña?.

Atención, porque lo que te voy a decir tal vez sea nuevo para ti:

Somos la suma de las cinco personas más importantes de nuestra vida.

Generalmente, cuando las personas escuchan esto, piensan en las cinco personas que más les han influido en la vida: abuelos, padres, profesores,…

Pero si hacemos esto, nos equivocamos.

Una persona es importante para nosotros AHORA en función del tiempo que dedicamos a pensar en ella.

Si estamos pensando en una persona maravillosa que para nosotros/as es una inspiración, esos pensamiento y esa atención que le dedicamos  colorean nuestra vida, nos llenan de alegría y hacen que cada pequeño detalle sea hermoso e interesante.

Por otra parte, si la persona en la que más pensamos y a la que dedicamos más atención está relacionada con algún dolor o sufrimiento, sin quererlo, estamos manchando nuestra vida, haciéndola más gris. Convertimos así el mundo en un páramo hostil.

Es típico que muchas personas dediquen mucho tiempo a recordar a las personas que les han causado dolor, les han humillado o les han hecho sufrir de cualquier manera.

Para la mayoría de las personas, éste es un proceso inconsciente en el que no se paran a pensar. Los pensamientos se pasean por nuestra mente sin pedir permiso  y no nos damos cuenta de que cada pensamiento nos trae un estado de ánimo, una sensación y una cadena de otros pensamientos.

Si somos sinceros, por nuestro mismo esquema mental y emocional, tendemos más a fijarnos en lo malo y peligroso.

No debemos culparnos, porque es un mecanismo de supervivencia que nos ha permitido prevenir los peligros a lo largo de la evolución.

Pero si dedico la mayor parte de mi tiempo a pensar en personas que me han causado dolor, sufrimiento o inseguridad, eso es exactamente lo que voy a obtener.

Te invito a que hagas el pequeño ejercicio mental de pensar en esa persona maravillosa y positiva que seguro que has conocido en tu vida: ¿A que te sientes mejor?

 

Hoy vamos a aprender a colocar a las personas que lo merecen en su sitio, dentro de mi vida.

Solamente, selecciona cinco personas que te infundan confianza, bienestar, cariño, fuerza y esperanza.

Si crees que no tratas con personas así, te diré que pueden ser personas que han fallecido, o a las que no conozco demasiado, o algún personaje que me llame la atención.

La forma de hacerlo es sencilla y no te llevará mucho tiempo.

Te voy a enseñar la técnica, que más adelante nos vendrá bien para perseguir otros objetivos.

Eso sí, tienes que repetir el ejercicio varias veces para que se te fije en el inconsciente y te genere un continuo bienestar.

“Ponte cómodo/a e imagínate, con todos los detalles, un lugar en el que hay un pódium como los de las olimpiadas, en los que se entregan las medallas.

Pero éste pódium tiene cinco plazas.

En él están las cinco personas en las que sueles pensar más a menudo.

Las miras con tranquilidad y decides cuáles no te interesa que sigan ahí.

Te vas a dirigir a ellos/as, les vas a agradecer que hayan estado ahí y les vas a pedir que se bajen.

En su lugar vas a colocar a las personas que tú hayas decidido que te van a hacer sentir mejor, y vas a dedicar un rato a observarlos.

Les vas a agradecer que estén ahí”.

 

Como todos los ejercicios, parece una tontería cuando se plantea, pero te puedo asegurar por propia experiencia que sus efectos son muy profundos y que te puede ayudar a generar un gran bienestar.

Por otra parte, cada vez que hagas una visualización, recuerda que debes utilizar todos los sentidos y centrarte también en los aromas, sonidos y sensaciones de la situación que estés imaginando.

Es una de las claves de la autosugestión.

Si no lo practicas, no te servirá de nada, pero si haces el ejercicio unas pocas veces, durante unos pocos minutos, te aseguro que tus sensaciones comenzarán a cambiar.

Y si lo haces a menudo y se convierte en un hábito inconsciente, te garantizo que mejorará tu calidad de vida. ¡Confía en mí!.

Te agradeceré  que si practicas éste ejercicio, me envíes tus opiniones y comentarios en el espacio habilitado después del artículo, o en la página de Facebook.

Y, por favor, compártelo. Ésta es información valiosa y es una pena que no esté al alcance de todas las personas que lo necesitan.

ABRAZOS.

 

 

 

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