Lo que vamos a ver hoy no es fácil de entender. Y mucho menos de asumir.

Voy a empezar con una frase provocadora: Solo cambiamos cuando estamos frente a un precipicio.

En realidad, ésta frase es de Nietzsche, un filósofo que no destacaba precisamente por su sutileza.

Pero es verdad.

Ya he perdido la cuenta de las personas que me han contado la cantidad de años que han perdido en su vida:

  • Relaciones o matrimonios que han durado muchos más años de los que deberían.
  • Amistades que nos han hecho perder tiempo y energía por un equivocado sentido de la lealtad.
  • Épocas de la vida en la que se está perdido/a y no se hace nada más que ir dando tumbos.
  • Los años que se pierden por dedicarse a una profesión que no nos gusta o no nos satisface, hasta que decidimos dar el salto,…

Y aquí nos encontramos con una realidad tan cierta como molesta: la mayoría de los cambios importantes que hacemos en nuestra vida los hacemos porque hemos llegado al límite en uno u otro aspecto.

Y lo que hace que cambiemos es, precisamente, todo ese tiempo que creemos que hemos perdido.

Para muchas personas es muy difícil asumir que todos esos años de sufrimiento y malestar han sido necesarios para poder llegar al punto en el que decidimos que nuestra vida no puede seguir como hasta ahora.

Sí, ya sé que es duro admitirlo.

Y que ojalá que nos hubiéramos dado cuenta antes de la situación, para ahorrarnos muchos disgustos.

Pero así es el aprendizaje de vida.

La parte buena es que si hemos aprendido la lección, la próxima vez esquivaremos las peores situaciones sin ni siquiera entrar en ellas.

O veremos que, a las primeras señales de que la situación es insostenible y no va a cambiar, tal vez lo más inteligente es ponerle fin.

Con los años aprendemos lo que no queremos, que no es poca cosa.

Por lo tanto, la actitud más inteligente no es andar quejándonos de todo el tiempo y las oportunidades perdidas.

De hecho, lo que debemos hacer es felicitarnos por haber sido capaces de cerrar un capítulo de nuestra vida, cosa que no todo el mundo consigue.

Y seguir adelante, descubriendo lo que la vida tiene para ofrecernos.

 

¿Qué opinas?.

Share This

Comparte:

Comparte éste artículo con tus amigos: