Hay muchas palabras que se utilizan con bastante ligereza, como autoestima, motivación, soledad o afecto, sin saber de qué estamos hablando.

Lo cierto es que cada una de ellas, aparte de ser un concepto, abarca toda la experiencia de la vida de una persona, las ideas y los pensamientos, las experiencias y las decepciones,…

Y sobre todo emociones, esas emociones que sentimos en las tripas, las que hacen que la vida sea algo prometedor o las que nos llenan de desesperanza.

Por eso en ésta página apuesto por la sinceridad absoluta.

El primer paso en cualquier cambio de vida, si se pretende que sea efectivo, es la sinceridad con uno/a mismo/a.

Verás que a lo largo de los artículos te iré lanzando preguntas. Te recomiendo que las contestes con total sinceridad…y que te las guardes.

La intimidad es importante.

Una vez que tengas una respuesta sincera y seas capaz de evaluar tu situación actual, podrás comenzar a aprender los pasos para realizar los cambios, si es eso lo que quieres.

Por lo tanto, un buen primer paso sería comenzar con el tema de la Autoestima.

Todos/as hemos oído miles de veces ésta palabra.

Para algunas personas es un tema fundamental y para otras es una auténtica tontería.

Pero cuando se le pregunta directamente a alguien, te suele contestar algo así como “Lo que te quieres a ti mismo”.

Pues no, no es eso. O al menos no exactamente.

La autoestima es cómo te sientes respecto a tu propia persona.

Éste concepto abarca cómo ves tus capacidades, si te sientes una persona digna de ser querida, si consideras que mereces el éxito personal o profesional, …

Quizás la pregunta más difícil de responder venga a ser si tus días transcurren en medio de una sensación de gran valía personal y seguridad, o por el contrario te sientes una persona indigna, poca cosa o siempre insegura.

(Tienes que saber que si normalmente te sientes mal todos los días, esto no tiene por qué ser así. ¡NO TE RESIGNES!).

Una vez que hayas respondido a estas cuestiones, sobre todo si las respuestas no son agradables, te digo lo que digo siempre cuando se está comentando un proceso: ¡CALMA!

Lo primero que tienes que saber que si tu autoestima o la de alguien que tú conozcas está por los suelos, siempre se trata de ALGO APRENDIDO.

Nadie nace pensando que es una porquería.

Uno de los mayores problemas que tenemos los seres humanos es que nuestra conciencia es demasiado crédula.

Desde pequeños nos hemos ido creyendo lo que nos han ido contando.

Aquí juega un papel muy importante la suerte.

Si has tenido la suerte de que desde tu más tierna infancia han estado potenciando tu seguridad, tus criterios y tus capacidades, te puedes considerar una persona muy, muy afortunada (y de paso te digo que perteneces a una minoría).

Pero si por el contrario ha habido personas que han intentado convertirte en una sombra de lo que puedes llegar a ser, formas parte de una mayoría.

Sí, ya sé que no es ningún consuelo.

Lo que sí consuela es lo que te voy a decir ahora: Ningún proceso de éste tipo es irreversible.

Hoy en día existen suficientes herramientas y medios para que puedas recuperar y desarrollar tu auténtica valía, que siempre es mayor de lo que crees.

Te invito a que comiences a investigar por tu cuenta casos de superación personal, de personas que partiendo de situaciones realmente precarias, han sorprendido a todos con su éxito.

No pienses que estas personas son extraterrestres o genéticamente diferentes.

Han comprendido la inmensa capacidad de cambio del ser humano.

No te preocupes del cómo hacerlo.

Te aseguro que te iré dando los medios para que puedas ir haciéndolo por tu cuenta.

Lo más importante, el primer paso imprescindible, es que te des cuenta de que el cambio es posible, y que las sensaciones y los estados de ánimo de todos los días se pueden ir cambiando, siempre a mejor.

 

Como siempre, espero tus opiniones.

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